Construcción sólida para un sonido óptimo

Los altavoces mueven el aire para generar sonido. Pero también deben moverse ellos mismos y hacerlo de forma muy rápida y, en parte, con desviaciones fuertes. Al mismo tiempo, deben reproducir también cada señal de forma extremadamente precisa y sin distorsión. Para ello se necesita una rigidez de carcasa elevada y un nivel de oscilaciones propias lo más bajo posible. Una vez que se es consciente de estos principios de la reproducción de audio de alta calidad, se ve rápidamente claro que disponer de un diseño mecánico sólido es la clave para cualquier altavoz de gran calidad. Este principio lo seguimos en cualquier fase del desarrollo.